Cortarse el pelo parece una actividad totalmente rutinaria, pero cuando las herramientas o las superficies no se limpian adecuadamente, existe el riesgo de transmitir infecciones cutáneas.
Una afección que puede surgir tras el uso de máquinas cortapelo, tijeras o navajas contaminadas es la tiña del cuero cabelludo (*tinea capitis*), una infección por hongos que afecta principalmente a los niños, aunque también puede presentarse en adultos.
No todos los problemas del cuero cabelludo que surgen tras una visita a la barbería o peluquería son infecciones. Sin embargo, reconocer los signos puede ayudar a tomar medidas a tiempo.
¿Cómo se transmite durante un corte de pelo?
Los hongos responsables de la tiña pueden transmitirse mediante el contacto con una persona infectada u objetos contaminados.
En una barbería o peluquería, el riesgo aumenta si las herramientas —como máquinas cortapelo, peines, cepillos o accesorios— no se limpian y desinfectan adecuadamente entre un cliente y otro.
¿Qué es la tiña del cuero cabelludo?
La tiña del cuero cabelludo, conocida médicamente como *tinea capitis*, es una infección por hongos que afecta al cuero cabelludo y a los tallos del cabello.
Puede provocar diversos síntomas y no siempre aparece inmediatamente después del corte de pelo.
Entre los signos que pueden aparecer se incluyen:
Picor.
Descamación.
Zonas enrojecidas.
Cabello quebradizo.
Zonas donde el cabello parece debilitarse o caerse.
Pequeñas lesiones o costras.
En algunos casos, puede producirse una inflamación considerable.
¿Por qué puede confundirse con otras afecciones?
La descamación y el picor del cuero cabelludo también pueden deberse a la caspa, la dermatitis, la irritación por productos cosméticos u otras afecciones cutáneas.
Por lo tanto, observar una zona con escamas tras un corte de pelo no significa automáticamente que exista una infección por hongos.
Un profesional puede determinar la causa subyacente.
Los niños requieren especial atención
La tiña del cuero cabelludo es especialmente frecuente en los niños.
Puede comenzar con una pequeña zona descamada y derivar posteriormente en una pérdida localizada de cabello.
Si un niño presenta zonas sin pelo, descamación persistente o picor intenso, es aconsejable consultar a un médico.
El tratamiento temprano puede ayudar a evitar que la infección se propague a otras personas.
Una señal que requiere atención: la caída del cabello
Una zona del cuero cabelludo donde el cabello empieza a quebrarse o a caerse puede ser síntoma de tiña, aunque existen muchas otras causas posibles.
No se recomienda simplemente ocultar la zona con productos cosméticos y esperar a que el problema desaparezca por sí solo.
Si la caída del cabello va acompañada de descamación, picazón o inflamación, lo ideal es acudir a un profesional para una evaluación.
¿Qué sucede si hay una inflamación grave?
En algunos casos, puede desarrollarse una reacción inflamatoria intensa conocida como querion.
La zona afectada puede hincharse, doler y supurar líquido.
Esta situación requiere valoración médica, ya que una infección grave puede derivar en complicaciones —y, en ocasiones, en la pérdida permanente del cabello— si no se trata adecuadamente.
¿Se puede tratar en casa?
Por lo general, la tiña del cuero cabelludo no se cura simplemente aplicando una crema antimicótica sobre la piel.
Dado que la infección afecta a los folículos pilosos, el tratamiento suele requerir medicamentos antimicóticos orales recetados por un profesional.
En determinadas situaciones, se pueden utilizar champús antimicóticos para ayudar a reducir la propagación, pero estos no sustituyen necesariamente al tratamiento principal.
No comparta artículos personales
Si sospecha que existe una infección, evite compartir:
Peines.
Cepillos.
Sombreros o gorras.
Toallas.
Almohadas.
Accesorios para el cabello.
También es aconsejable limpiar adecuadamente cualquier objeto que haya estado en contacto con el cuero cabelludo.
¿Cómo reducir el riesgo en la peluquería?
Una peluquería responsable debe mantener buenas prácticas de higiene.
Entre ellas se incluyen:
Limpiar las herramientas después de atender a cada cliente.
Desinfectar adecuadamente los instrumentos reutilizables.
Mantener limpias las superficies de trabajo.
Lavarse las manos cuando corresponda.
Prestar especial atención a las herramientas que puedan entrar en contacto directo con la piel.
La higiene protege no solo al cliente, sino también al personal del establecimiento.
Esto no significa que deba dejar de ir a la peluquería
El objetivo no es alarmar. La mayoría de los cortes de cabello se realizan sin problemas, y unas buenas prácticas de higiene reducen considerablemente los riesgos.
La recomendación es simplemente prestar atención al establecimiento y elegir lugares donde la limpieza, el orden y la higiene adecuada de las herramientas sean evidentes. En resumen
Una infección fúngica, como la tiña del cuero cabelludo, puede transmitirse por contacto directo o a través de objetos contaminados, incluidas las herramientas de peluquería que no se han desinfectado adecuadamente.
La picazón, la descamación, la rotura del cabello o las zonas con pérdida de pelo pueden ser señales que requieren una evaluación.
Pero recuerda: no todo lo que aparece después de un corte de pelo es una infección. La caspa, la irritación y otras afecciones cutáneas pueden provocar síntomas similares.
Si notas alguna zona que empeora, donde se cae el cabello o que presenta una inflamación considerable, consulta a un profesional.
Una visita a la barbería o a la peluquería debería dejarte una sensación de renovación, no enviarte a casa con un problema. Por eso, la higiene de las herramientas es tan importante como la destreza de la persona que te corta el pelo.