El orégano y la salud ocular: mitos, riesgos y realidad
El orégano (*Plectranthus amboinicus*), conocido también en diversas regiones como orégano francés o tomillo español, es una planta aromática muy apreciada en la gastronomía y la medicina popular por sus propiedades digestivas y expectorantes. Sin embargo, en el ámbito de los remedios caseros, publicaciones virales suelen promoverlo como un «aliado milagroso para mejorar la vista», capaz de «curar la miopía», «eliminar cataratas» o «limpiar la córnea» mediante lavados o aplicaciones directas. Por ello, analizar las propiedades bioactivas de esta planta desde la perspectiva de la oftalmología y la farmacología permite distinguir sus verdaderos beneficios nutricionales de los graves riesgos que conlleva su uso inadecuado en la zona ocular.
En resumen: el orégano mexicano contiene compuestos antioxidantes (como timol, carvacrol y flavonoides) que combaten el estrés oxidativo celular cuando se consume como parte de la dieta. No obstante, bajo ninguna circunstancia debe aplicarse en forma de gotas, compresas o lavados.