¿Por qué se hinchan las piernas?

¿Por qué se hinchan las piernas?

¿Por qué se hinchan las piernas? Tres problemas que no deben confundirse.

 

Linfedema: cuando el líquido no puede drenar

 

El sistema linfático recoge el exceso de líquido entre los tejidos y lo devuelve al torrente sanguíneo. Cuando sus vasos están dañados, bloqueados o no funcionan correctamente, este líquido se acumula y la extremidad se hincha. Esto puede ocurrir debido a anomalías congénitas, cirugías, tratamientos contra el cáncer o infecciones.

 

El tratamiento tiene como objetivo controlar la hinchazón y prevenir complicaciones. Incluye prendas de compresión adecuadas, ejercicio, cuidado de la piel y, cuando esté indicado, drenaje linfático manual realizado por profesionales capacitados. Generalmente no tiene cura, pero se puede controlar.

 

Lipedema: cuando la grasa se distribuye de forma anormal

 

El lipedema causa una acumulación desproporcionada de tejido graso, generalmente en ambas piernas. Se desconoce su causa exacta, aunque parece que influyen factores hormonales y hereditarios. Es más común en mujeres y puede causar sensibilidad, pesadez y facilidad para la aparición de hematomas. Los pies generalmente no se ven afectados.

 

No se trata simplemente de sobrepeso y no necesariamente desaparece con la pérdida de peso. El tratamiento se centra en aliviar los síntomas y mejorar la movilidad mediante actividad física adaptada, cuidado de la piel y compresión cuando sea necesario. En casos seleccionados, se puede considerar la cirugía especializada para extirpar parte del tejido afectado. Actualmente, no existe una cura definitiva, pero hay opciones para mejorar la calidad de vida.

 

Flebolinfedema: Cuando fallan las venas y el drenaje linfático

 

Las venas se encargan de devolver la sangre de las piernas al corazón. Si sus válvulas no funcionan correctamente, la sangre se acumula y aumenta la presión dentro de las venas. Esto provoca que se filtre más líquido a los tejidos. Inicialmente, el sistema linfático intenta eliminarlo; si la sobrecarga persiste, el cuerpo puede dejar de compensar adecuadamente, lo que da lugar al flebolinfedema.

 

Además de hinchazón, pueden aparecer manchas oscuras, endurecimiento de la piel y, en casos avanzados, úlceras cerca de los tobillos.

 

El tratamiento debe abordar ambos problemas: controlar la insuficiencia venosa y reducir la acumulación de líquido mediante compresión prescrita por un profesional de la salud, movimiento y cuidado de la piel. Según el caso, pueden ser necesarios procedimientos para tratar las venas afectadas. El pronóstico mejora cuando se abordan tanto el sistema venoso como el linfático.

 

¿A qué especialista debo consultar?

 

El primer paso puede ser una consulta con un médico general o de familia. Según los hallazgos, puede ser necesario consultar con un angiólogo o cirujano vascular, o con un linfólogo y un especialista en rehabilitación con experiencia en edemas. Un examen clínico y, si es necesario, una ecografía Doppler ayudan a identificar la causa.

Si una pierna se hincha repentinamente, especialmente con dolor, calor o enrojecimiento, busque atención médica urgente para descartar una trombosis. Si además presenta dificultad para respirar o dolor en el pecho, se trata de una emergencia.

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