BENEFICIOS DEL ALOE VERÁ

BENEFICIOS DEL ALOE VERÁ

El aloe vera tiene una larga historia de uso medicinal y cosmético gracias a sus propiedades curativas, antiinflamatorias, hidratantes y regenerativas.

Beneficios del aloe vera

1. Para la piel
• Hidratación profunda: Ideal para piel seca o irritada.

• Alivio de las quemaduras solares: Refresca y ayuda a regenerar la piel.

• Cicatrización: Estimula la regeneración celular.

• Tratamiento del acné: Reduce la inflamación y combate las bacterias.

• Antienvejecimiento: Rico en antioxidantes (como las vitaminas C y E) que ayudan a mejorar la elasticidad de la piel.

2. Para el cabello
• Reduce la caspa: Combate los hongos y calma el cuero cabelludo irritado.

• Fortalece el cabello: Estimula los folículos y puede promover el crecimiento.

• Acondicionador natural: Deja el cabello suave y brillante.

3. Para la salud interna (Uso controlado)
• Mejora la digestión: Ayuda a calmar el tracto digestivo y alivia el estreñimiento (en pequeñas dosis y con productos de calidad alimentaria).

• Fortalece el sistema inmunitario: Gracias a su contenido en enzimas, vitaminas y minerales.

• Propiedades antiinflamatorias: Puede ayudar en casos de inflamación interna leve.

4. Propiedades medicinales generales
• Antibacteriano y antifúngico: Previene infecciones en heridas y quemaduras.

• Antioxidante natural: Combate los radicales libres responsables del envejecimiento y las enfermedades.

Información sobre el Aloe Vera de las Islas Canarias

La planta de aloe vera pertenece a la familia de las liliáceas (Liliaceae) y es originaria del norte y este de África y de la Península Arábiga.

Aunque existen diversas teorías sobre si el aloe vera también es originario de las islas macaronésicas, la mayoría de los estudios consideran que la especie se introdujo en Canarias y que, posteriormente, gracias a las condiciones climáticas de las islas, su cultivo se naturalizó en todo el archipiélago.

La mayoría de sus beneficios para la salud se han asociado principalmente al acemanano, uno de sus principales polisacáridos bioactivos, al que se le atribuyen propiedades inmunomoduladoras, antimicrobianas, antivirales y antiinflamatorias, entre otras.

Sin embargo, tanto sus propiedades beneficiosas como su composición y características pueden verse alteradas por diversos factores como el clima, el suelo, los tratamientos poscosecha y el procesamiento al que se somete la planta.

En Aloe Plus Lanzarote lo entendemos, y por eso nos esmeramos en garantizar la calidad de nuestras materias primas.

El suelo volcánico de Lanzarote (Islas Canarias), nuestras temperaturas, así como la escasez de precipitaciones y la influencia de los vientos alisios, permiten el excepcional desarrollo de las propiedades internas de la planta. De hecho, las Islas Canarias se han convertido en la región líder en Europa en el cultivo y producción de Aloe vera.

El cultivo de nuestro aloe es también totalmente orgánico y se complementa con un meticuloso tratamiento y procesamiento de las hojas de aloe, para obtener una materia prima de alta calidad y garantizar los mejores beneficios para la salud de nuestra piel y nuestro bienestar.

De esta manera, de nuestros cultivos orgánicos, certificados por el Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria, obtenemos uno de los mejores aloes del mundo, Aloe Barbadensis Miller de Canarias, certificado por el Consejo Internacional para la Ciencia del Aloe (IASC), la organización internacional líder en el sector del aloe, cuyo objetivo es garantizar su alta calidad y pureza.

¿Cómo cultivar aloe vera?

Existen muchas especies diferentes de aloe vera, y no todas comparten las mismas propiedades y usos. Aloe Barbadensis Miller es la especie más estudiada y valorada por sus propiedades farmacológicas y cosméticas.

Es una planta perenne de aspecto suculento, lo que le permite adaptarse a diferentes climas. Para un crecimiento óptimo, se recomienda cultivarla en suelos ligeramente ácidos, fértiles, profundos y bien drenados.

Se reproduce sexualmente mediante flores y asexualmente mediante hijuelos, que se extraen de la planta madre separando las dos raíces. ¿Quieres saber cómo trasplantar aloe vera? Los hijuelos se pueden trasplantar en hoyos de 15 cm de profundidad por 15 cm de ancho, cubriendo completamente las raíces con tierra húmeda hasta la base de las hojas.

En cuanto al cuidado del aloe vera en casa, la planta requiere:

Temperaturas estables entre 19 °C y 25 °C, ya que no tolera las heladas. Descubre cómo cuidar el aloe vera en invierno.
Riego cada 15 a 20 días, solo cuando la tierra esté seca y evitando el encharcamiento, que puede causar pudrición de las raíces.
Luz natural abundante y directa. En interior, coloca la maceta siempre cerca de una fuente de luz.
Se recomienda aplicar compost al plantar y retirar las hojas dañadas para un mejor desarrollo de la planta. Después de 3 años, el aloe vera entra en su fase madura, momento en el que sus hojas se han desarrollado de forma óptima para aprovechar sus propiedades. Es a partir de este momento que se recomienda el uso directo de las hojas. Para cosechar las hojas basales (las más cercanas al suelo), haz una incisión en un extremo de la base de la hoja y tira firmemente en la dirección opuesta hasta que se desprenda completamente del tallo.

Si desea usar la planta directamente, una vez extraída toda la hoja, se recomienda usar solo la parte que necesite en ese momento. Retire las espinas laterales y la piel exterior para extraer la pulpa. Antes de usar esta pulpa, es muy importante lavarla con agua para eliminar por completo cualquier resto de aloína o aloe, ya que esta sustancia puede ser tóxica tanto por vía interna como tópica.

Usos del Aloe Vera

Muchas civilizaciones antiguas, como la china, la india, la egipcia, la asiria, la romana y la griega, han utilizado el aloe vera con diversos fines medicinales. Este uso generalizado del aloe a lo largo de la historia lo convierte en una de las plantas con más aplicaciones terapéuticas.

3000 a. C.: Representaciones pictóricas adornan algunas tumbas y monumentos funerarios en Egipto.

2700 a. C.: Existen dibujos que representan la planta, atribuidos a un pintor de la corte de la dinastía del primer emperador chino, Fu-Hsi.

2100 a. C.: Tablillas de arcilla encontradas en Sumeria describen las propiedades laxantes de la planta.

1800 a. C.: El aloe se menciona en los códices del emperador Shan Nung y en algunas tablillas babilónicas de la misma época. 1550 a. C.: El Libro Egipcio de los Remedios se considera el primer compendio médico que incluye diversas fórmulas para elixires que contienen jugo de aloe vera.
700 a. C. En la India, al aloe vera se le atribuyen propiedades curativas para dolencias internas relacionadas con el hígado, el sistema digestivo y el respiratorio; y externamente para quemaduras, heridas, herpes y cortes.

El aloe vera es conocido en la India como «el sanador silencioso» y se está empezando a utilizar para acondicionar el cabello y mejorar la apariencia de la piel.

En China, el aloe vera también se consideraba una de las plantas con mayores propiedades terapéuticas y se presentaba como un remedio eficaz contra multitud de dolencias internas y externas.

Siglo V a. C.: Hipócrates menciona el aloe vera en su Canon de Medicina, señalando sus diversas aplicaciones, lo que se convirtió en precursor de la medicina moderna.

Siglo IV a. C.: Teofrasto incluye el aloe vera en su Tratado sobre las Causas de la Vegetación, ampliando las aplicaciones señaladas por Hipócrates.

Siglo I a. C.: Dioscórides menciona el aloe vera en su «De Materia Medica» y sitúa su origen en África.

129-200 d. C.: Galeno fue el último gran médico de la antigüedad en mencionar el aloe vera en su obra «Ars Medica».

Siglo VIII: Los árabes, conscientes de las virtudes del aloe, se dedicaron a cultivar grandes extensiones de esta planta y a difundir su uso. Son responsables de su difusión en Europa.

Siglos XII-XV: Durante la Baja Edad Media, el valor medicinal del aloe continuó siendo un tema central en la obra de diversos médicos, especialmente los de Al-Ándalus.

El cultivo de plantas medicinales está documentado, pero la botánica como disciplina aún no se había desarrollado.

Durante este período, Cristóbal Colón observó que el aloe ya se utilizaba en algunas partes de América, y donde aún no había llegado, los jesuitas españoles fueron los responsables de introducirlo a través de sus asentamientos.

Durante el Renacimiento, el aloe vera cayó en desuso en Europa, perdiendo su reputación como planta medicinal, y sus virtudes se consideraron más un mito que una realidad. Su declive se debió, por un lado, a la desaparición de la cultura árabe y, por otro, al uso en Europa de polvo de aloe procedente de países tropicales o de hojas de aloe, que para cuando llegaron a Europa tenían propiedades reducidas y eran poco eficaces, ya que el clima local no era adecuado para el cultivo de la planta.

Sin embargo, en zonas del Mediterráneo, América e India, el aloe vera continuó cultivándose y utilizándose ampliamente.

Siglo XX: Durante la Segunda Guerra Mundial, se redescubrió el valor terapéutico del aloe vera al aplicarse en las heridas y quemaduras de los afectados por las bombas de Hiroshima y Nagasaki, acelerando la curación.

Fuente: Manual de Aloe Vera, Aloe Plus Lanzarote.

«Aplicaciones terapéuticas del Aloe vera» Caubin et al., 2012.
“Aloe vera en Canarias: aspectos botánicos y etnobotánicos” Wildpret de la Torre et al. Boletín de la Asociación de Amigos del Museo de Ciencias Naturales de Tenerife.

Propiedades del Aloe Vera

Los usos del Aloe Vera han surgido con el tiempo como resultado del conocimiento tradicional e intuitivo que diferentes culturas poseían sobre esta planta medicinal. Este uso tradicional del Aloe Vera despertó el interés por demostrar científicamente su eficacia en diversas aplicaciones. A continuación, se presentan algunos de los primeros informes científicos sobre el uso del aloe vera:

1851: Los investigadores Smith y Stenhouse aislaron un componente con propiedades laxantes llamado aloína, que es la savia que se encuentra entre la cáscara y la pulpa.

1935: Creston Collins y su hijo revelaron el potencial terapéutico del aloe para tratar enfermedades causadas por la radiación nuclear (radiodermatitis).

1959: La FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos) estableció oficialmente las propiedades terapéuticas del aloe. En 1970, Bill Coats logró estabilizar la pulpa del aloe mediante un proceso natural, preservando todas sus propiedades internas mediante la adición de vitamina C, vitamina E y sorbitol. Este avance impulsó el desarrollo de una gran industria relacionada con esta planta.

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