Dos enfermedades, una causa: la glándula tiroides.
El hipertiroidismo se produce cuando la tiroides genera un exceso de hormonas, y el hipotiroidismo cuando produce una cantidad insuficiente. Aunque son afecciones opuestas, ambas afectan al metabolismo y pueden alterar el peso, los niveles de energía, la frecuencia cardíaca y la temperatura corporal.
Mediante un diagnóstico oportuno y pruebas como las de TSH, T4 libre y T3, es posible identificarlas y tratarlas a tiempo.
Hipotiroidismo: La tiroides produce pocas hormonas. El organismo funciona más lentamente. Provoca fatiga, aumento de peso, sensación de frío y sequedad en la piel. Hipertiroidismo: La tiroides produce un exceso de hormonas. El organismo acelera su actividad. Provoca pérdida de peso, nerviosismo, ritmo cardíaco acelerado y sensación de calor. Bocio: Es el agrandamiento anómalo de la glándula tiroides. Puede dificultar la deglución o la respiración. Nódulos tiroideos: Son bultos o masas que se forman en el interior de la glándula tiroides. La mayoría son benignos (no cancerosos). Tiroiditis: Es la inflamación o hinchazón de la glándula tiroides, causada a veces por problemas autoinmunitarios. Cáncer de tiroides: Un tumor maligno que se forma en los tejidos de la glándula.