Los granos en la espalda son mucho más comunes de lo que mucha gente cree. Pueden aparecer repentinamente, causar picazón o dolor y, en algunos casos, extenderse a los hombros, el pecho y el cuello.
Aunque a menudo pensamos inmediatamente en el acné, existen varias razones por las que pueden aparecer lesiones similares en esta zona. Una fotografía por sí sola no permite determinar la causa exacta.
¿POR QUÉ APARECEN?
El acné en la espalda es una posibilidad frecuente. Los poros pueden obstruirse con grasa y células muertas de la piel, dando lugar a puntos negros, granos inflamados y, en casos más graves, lesiones profundas y dolorosas.
También podría tratarse de foliculitis, que ocurre cuando los folículos pilosos se inflaman. El sudor, el roce de la ropa, las bacterias y otros microorganismos pueden contribuir a su aparición.
El calor y la humedad también pueden provocar irritación y pequeñas lesiones, especialmente después de hacer ejercicio o de permanecer con ropa húmeda durante períodos prolongados.
CIERTOS PRODUCTOS PUEDEN INCLUSO EMPEORAR EL PROBLEMA
Las cremas densas, los aceites corporales y ciertos productos para el cabello pueden entrar en contacto con la espalda y contribuir a la obstrucción de los poros en algunas personas.
Por ello, es recomendable ducharse después de sudar, cambiarse rápidamente la ropa húmeda y utilizar productos etiquetados como «no comedogénicos» si se tiene tendencia al acné.
SEÑALES QUE NO DEBES IGNORAR
Si las lesiones aparecen de repente y se extienden rápidamente, o si causan dolor intenso, presencia de pus, ampollas, fiebre o malestar general, es importante consultar a un profesional de la salud.
También debes buscar atención médica si el problema persiste durante semanas, deja cicatrices o empeora a pesar de mantener una buena higiene.
Y algo muy importante: no aprietes ni revientes las lesiones, ya que esto puede aumentar la inflamación, favorecer una infección y dejar manchas oscuras o cicatrices.
Los cambios en la piel pueden deberse a muchas causas. La mayoría tienen tratamiento, pero identificar correctamente la causa es fundamental antes de probar remedios caseros o medicamentos.