El bloqueo de la fructosa mejoró la sensibilidad hepática a la insulina sin pérdida de peso.
Investigadores de la Universidad de Maastricht, en los Países Bajos, estudiaron a 15 personas con hígado graso. Durante 6 semanas, administraron un medicamento para bloquear la fructocinasa —la enzima hepática responsable del metabolismo de la fructosa— y compararon este tratamiento con un periodo de 6 semanas en el que los mismos participantes recibieron un placebo.
El resultado: al bloquearse el metabolismo de la fructosa, el hígado mostró una mejor respuesta a la insulina, disminuyeron los niveles de grasa hepática y se redujeron los niveles de ácido úrico en sangre, todo ello sin pérdida de peso.
Un detalle interesante: dado que el hígado ya no podía procesar la fructosa, los participantes comenzaron a excretarla a través de la orina.
- Publicado en octubre de 2026 en la revista *Nature Metabolism*.