Efecto antioxidante: La vitamina E ayuda a proteger la piel contra el daño ambiental y mejora su elasticidad.
¿Quiénes pueden usarla?
Personas con piel muy seca, madura o deshidratada.
Piel expuesta a frío o viento extremos.
¿Quiénes no deben usarla en todo el rostro?
Personas con piel grasa o propensa al acné/brotes, ya que atrapa la grasa natural y el sudor, lo que podría obstruir los poros.
Modo de empleo recomendado:
Limpia bien tu rostro para evitar que la suciedad quede atrapada debajo.
Aplica primero tu sérum o crema hidratante habitual sobre la piel ligeramente húmeda.
Toma una pequeña cantidad (del tamaño de un guisante), frótala entre las manos y aplícala suavemente sobre el rostro como último paso de tu rutina.